24.2.17

La Vida Dentro De Un Frasco



Unos días atrás escribí en facebook esto: “De verdad espero que un día, ojalá sea pronto, te des cuenta que los aromas son un poderoso fijador de recuerdos. Y ese día dejes de echarte cualquier porquería encima”

Usar perfumes es algo que traigo conmigo desde niña.
Mi papa con el Old Spice, mi abuela María el Mary Stuart, mi prima Laura el Anaïs Anaïs…
Prácticamente toda mi familia de alguna manera vive perfumada, con lo que se pueda o con lo que se quiera comprar.

Nosotros en mi casa, nos perfumamos hasta para dormir. Ni la pensamos, nos sale así.

Hace un tiempo salimos a caminar mi marido y nuestros hijos, y sin planearlo terminamos en la perfumería.
No pusimos a oler perfumes y les dimos a los nenes la posibilidad de que cada uno elija el que más les guste.
La mayor eligió uno de una marca de ropa para adolescentes, ella tiene 12 y el perfume se llama Rebel, obvio que es el que iba a elegir. El varón quiso uno de Los Vengadores, que tiene olor a enjuague de ropa. Y la más chiquita eligió el Mujercitas. Yo no quería comprar ese, pero el trato era claro, cada uno elegía y el resto respetaba.

Todos sabemos que en cuanto a aromas la cosa puede ser una ruleta, porque el perfume que uno lleva puede espantar a la gente que te rodea o hacerte completamente inolvidable.

Pero bueno, como te decía, al principio no quería el Mujercitas. Sin embargo, después me di cuenta que fue muy bueno haberlo comprado. Te cuento porque.

© I Love PurpuraMaira Gall